El arte de quitar un tatuaje

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La moda cambia y los tatuajes permanecen. Las tendencias son variables y las circunstancias de nuestra vida también. Son muchas las personas que locamente enamoradas se tatuaron el nombre de su pareja; jóvenes que se grabaron palabras o imágenes que con el transcurso del tiempo ya no quieren tener en su cuerpo. Incluso, por la coyuntura que vive el país, la primera dama de Colombia, María Clemencia Rodríguez de Santos, esposa de Juan Manuel Santos se tatuó la muñeca con una paloma de la paz.

La mala noticia es que según consulta clínica de nuestro centro de dermatología, un gran porcentaje de los personas que se tatúan. años más tarde y por diferentes razones, buscan borrar los tatuajes de su cuerpo.

El arrepentimiento y las ansias desesperadas de quitar el tatuaje empeoran si la decisión no se analizó con calma o si los resultados no son los esperados. En todo caso, lo más indicado es consultar especialistas calificados y centros de atención con tecnología adecuada porque de lo contrario el proceso puede resultar largo, doloroso y muy costoso, incluso hemos tenido que corregir procedimientos mal hechos donde lo cicatriz posterior a la remoción resultó peor que el tatuaje.

Es importante advertirle a los interesados en removerse un tatuaje que la mayoría de métodos tradicionales usados como: cirugías, químicos, salabración y dermoabrasión dejan cicatrices. El único procedimiento seguro es el láser. Nosotros manejamos tecnología de punta reconocida a nivel mundial, como lo es es láser O Switch. La técnica y pericia del médico es clave en este procedimiento, dado que el láser hace un disparo en nanosegundos, rompiendo el pigmento sin lesionar la piel, pero cuando el disparo no es rápido o certero puede dañar la piel, por eso retirar un tatuaje es todo un arte que debe hacerse en manos muy calificadas.

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Los dermatólogos con entrenamiento en remoción de tatuajes analizamos factores como las tintas usadas. el número de colores y la composición química usada para determinar cuántas sesiones se deben realizar para retirar un tatuaje. Por ejemplo, uno que sea reciente y hecho en tinta china, artesanal o sin ser reteñido, se puede eliminar en 2 0 3 sesiones; mientras que uno de color o difícil, puede tomar hasta 12 visitas al dermatólogo. Las consultas se realizan con una diferencia de uno a tres meses porque el láser rompe el pigmento y las células de defensa del organismo se lo van llevando poco a poco y requieren recuperación entre cada sesión.

Definitivamente, la mejor recomendación es analizar muy bien la decisión de tatuarse antes de dejarse llevar por un impulso, porque algunos tatuajes de colores fosforescentes, brillantes o el blanco son tonos muy difíciles de quitar, o a veces, imposibles de retirar.

El tema es tan dramático en consulta que a nosotros, como centro de excelencia de piel, se nos ocurrió hacer el concurso ‘Adiós a los Tatuajes Indeseados‘. La campaña consiste en buscar en Colombia una historia original del por qué una persona desea retirar su tatuaje. Los votos se recibirán por las redes sociales con la etiqueta #AdiósTatuajesIndeseados. La historia ganadora recibirá el tratamiento para la remoción del tatuaje

Dra. Claudia Liliana Morales Ruiz

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