La piel de un bebé es delicada, fina y sensible. Es su primera barrera protectora ante el mundo y, por lo mismo, es normal que durante sus primeros meses presente irritaciones, rojeces o descamación.
Sin embargo, cuando aparecen brotes frecuentes, picor intenso o lesiones que no mejoran, podríamos estar frente a una dermatitis o afección dermatológica infantil que requiere tratamiento médico.
La mayoría de las mujeres mayores de 25 años ha notado alguna irregularidad en la piel de piernas, glúteos o brazos. De inmediato surge la pregunta: ¿es celulitis o podría ser lipedema?
Aunque a simple vista parecen similares, son condiciones totalmente diferentes, tanto en su origen como en su tratamiento.
Cada piel es única, y sus necesidades también. Por eso, cuando los productos convencionales no logran los resultados esperados, la dermatología cuenta con una solución personalizada: las fórmulas magistrales

Síguenos